cómo_llevarte_bien_con_tus_emociones_webEs una pregunta que seguro te has hecho alguna vez. Dentro de unos instantes te dará algunas sugerencias de cómo poder gestionarlas y así sacar mejor provecho de tus estados emocionales.

Hoy que tanto se habla de la importancia de la inteligencia emocional dentro del liderazgo y carrera profesional, dentro del mundo de la inversión, en los recursos humanos y casi en todos lados, es importante recordar, que también tiene su importancia en nuestras relaciones con los demás y especialmente con nosotros mismos. Será importante, también, recordar lo bueno que es gestionar nuestras emociones o estados emocionales para que sirvan en nuestro favor y no jueguen en nuestra contra.

Hay quien opina que la PNL, al ser en esencia más analítica, no tiene en cuenta las emociones. Cuando en realidad, es muy opuesto a esa idea. La PNL trabaja mucho con las emociones sólo que de un modo diferente al habitual.

Mucho de lo que sentimos procede de los aprendizajes que hemos hecho en el pasado. Vamos a hablar de las emociones que tenemos cuando vemos un elemento o una secuencia relacionada con un aprendizaje experimentado anteriormente. Estos aprendizajes son los que generan una u otra determinada sensación, ya sea de nostalgia u optimismo cuando escuchas esa canción de tu juventud, ves la fotografía de un momento memorable o hueles el aroma de un perfume que te recuerda alguien.

Vamos a lo que nos interesa en este artículo, ¿cómo puedes manejar mejor tus estados emocionales? Hay muchas formas de hacerlo, he aquí algunas sugerencias:

1. Identifica tu emoción o estado emocional.

Aunque parezca una tontería, puede ocurrir que en ocasiones no nos sentimos bien y no sabemos exactamente a qué se debe. ¿Realmente estoy cabreado, o por el contrario estoy triste, deprimido, desesperado, cansado, estresado…?, probablemente sea el mejor paso para poder cambiar de estado y dar con una mejor respuesta.

2. Si ellos pueden, tú también.

No importa el problema que tengas en estos momentos. Hay otras muchas personas que lo tienen, y muchas más que lo han tenido. Incluso verás probablemente personas con una increíble sonrisa en su rostro que en estos momentos podrían estar pasando por donde tú estás pasando.

La mayoría de nosotros, sino todos, hemos tenido momentos de frustración, dolor y tristeza y aquí estamos. Es mala estrategia consolarse con el sufrimiento ajeno, pero resulta como una positiva estrategia el recordar que hay otras personas que padecen o han padecido el mismo problema que nosotros y lo están resolviendo de forma estoica. Por lo tanto, sabiendo cómo esas personas lo están resolviendo o lo han resuelto te da ideas y pautas de cómo puedes afrontar el tuyo. Si ellos pueden tú también. Por supuesto esta idea tiene múltiples aplicaciones más.

3. Todo pasa

A lo largo de la vida no nos van a faltar problemas o situaciones que nos dejarán fuera de juego o directamente K.O. por momentos (que tan largo sea el momento dependerá de ti). Tenemos problemas con 14 años, con 18, con 25, con 35, etc…. Es similar a cuando estás estudiando y alcanzas un nivel superior y miras a tus inicios y te das cuenta que era sencillo.

Con esto no quiero sugerir que esperes a que el tiempo pase, más bien, quiero que recuerdes que tienes los conocimientos y fuerza interior para afrontar lo que te sucede. Por otro lado, si crees que no sabes cómo hacerlo o no tienes los recursos,  también puedes aprenderlo y en el proceso sabrás cómo afrontar lo que te pasa. Actuando más proactivamente puedes hacer más cortos los tiempos para resolver lo que quieres.

4. Eso que te hace revivir

Los denominados anclajes son una de las herramientas más utilizadas en PNL y no obstante continúa siendo una de las herramientas que para los escépticos parece menos creíble.

Decimos que al presentarse un estímulo específico (previamente asociado a una respuesta) de forma casi mágica se obtiene la misma respuesta que alguna vez se tuvo cuando ese estímulo estuvo presente. Al reintroducir el estímulo este accederá a la misma región en el cerebro, disparando las mismas sinapsis y, así, reproduciendo esa sensación o información que estuvo presente cuando usamos el estímulo originalmente.

Este sería una de las explicaciones a lo que sucede cuando miras una plancha tiempo después de haber quemado una camisa que te gustaba, eso te produzca el deseo de no planchar nunca más. Bromas a parte, por supuesto puedes realizar la actividad de manera más cuidadosa y concentrada para evitar quemar alguna cosa. Además, si introduces algún estímulo adicional como una música que te agrade, la actividad de planchar comenzará a ser percibida distinta.

Como segundo ejemplo, si hay alguna canción que, al escucharla, te produce sensaciones que no buscas, lo mejor sería cambiar de canción y utilizar una más apropiada a lo que deseas conseguir. Si quieres motivarte utiliza una melodía que sea motivante para ti.

5. Cambia tu enfoque

Recuerda que no por hacer de manera repetitiva conseguirás lo que quieres. Si no estás alcanzando aquello que deseas, y eso te produce, por ejemplo, frustración u otra emoción que no te agrade, será importante cambiar la forma de aproximarte a eso que quieres.

Si constantemente estamos corroborando que el resultado esperado no se está alcanzando, no debemos persistir en emplear los mismos medios. Debemos probar con otros diferentes hasta que logremos lo que nos hemos propuesto. Cada intento fallido no constituye un error, sino un descubrimiento de una forma más de cómo no lograr nuestro objetivo.

Bandler y Grinder nos dicen “si sólo cuentas con una opción, eres un robot; si cuentas con dos opciones, estás en un dilema; sólo con tres o más opciones se puede ser flexible”. Inicialmente, Tiger Woods no obtenía los resultados que deseaba por lo que cambió de coach y de swing.

La PNL como método comprende al ser humano como la sumatoria de esas emociones, pensamientos, creencias, actitudes interactuando y relacionados entre sí.

Lo que te cuento puede parecer dificultoso o puede parecer sencillo. Dependerá de cómo lo percibas tú y de tu estado cuando leíste el artículo.

Deseo que estas ideas puedan ayudarte a gestionar mejor tus emociones o estados emocionales. Recuerda que no son aspectos de los que no tienes control o que están dentro nuestro como entes con vida propia. Muy por el contrario los puedes comprender, ajustar y regular de modo que te resulten productivas y potenciadoras para obtener los resultados que buscas.

Esta semana abrimos inscripciones para el nivel Practitioner de PNL donde podrás aprender mucho más sobre cómo llevarte bien con tus emociones ¡Te esperamos!

Un abrazo

Patricio Herrera

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