¿Decidimos mejor cuantas más informaciones tomamos en cuenta? Al parecer, no. A menudo, unas reglas empíricas aportan más que análisis exhaustivos de la situación. Cada día nos exige que tomemos incontables decisiones. Fiarse de estrategias sencillas, no sólo ahorra tiempo, a veces hasta vale la pena. Imagina que tienes hambre y has de elegir un restaurant, está claro que no comerás sino te decides por alguno. Pero ¿y qué pasa después de haber elegido?

Hace un par de semanas, una amiga me comentó que le resulta difícil aplicar algunos aprendizajes y conocimientos… y cuando me lo dice yo pienso –con lo sencillo que es-, me comento que sentía que no avanzaba mucho… y yo pensé -cuando empiece a darse cuenta podrá tener un nuevo inicio-.

Reflexionando posteriormente, me di cuenta que hay muchas personas que pasan tiempo tratando de comprender lo que les sucede, descifrar lo que aprenden, con la consiguiente asignación de etiqueta calificativa para su almacenaje ¡antes de comenzar a experimentarlo! Sería mucho más sencillo hacerlo a la inversa ¿no?.

En esos momentos difíciles del pasado, tal vez, al escuchar alguna canción o al ver alguna escena en alguna película, se despertaban en mí una serie de sensaciones y emociones que me ayudaban a sentirme mejor, más motivado y seguro que había soluciones… Empecé a usarlo en más ocasiones para enfrentarme a esas situaciones y me aportaba calma sentir que había dado lo mejor de mí y actuado con congruencia (o como el héroe de mi película).

En ese tiempo pretérito (para dar dramatismo), si alguna persona (y tal vez la hubo) se me hubiese acercado con conceptos como ‘recursos’, ‘anclajes’, ‘estados potenciadores’, ‘objetivos definidos’ ‘sistemas representacionales’, ‘estados alterados’ (y esa por cierto es otra peli muy antigua)…, posiblemente le hubiese preguntado qué había ingerido y agregado que me dejara tranquilo (como si me hubiese intranquilizado). Mucho antes de poder darme cuenta de qué hacía sin darme cuenta ( 🙂 ), uso de escenas como recurso, le hubiese dicho probablemente que dejara de ingerir y que no deseaba perder el tiempo escuchando su discurso, cuando estaba tan preocupado tratando de resolver mis asuntos.

Hace algún tiempo un poco más reciente conversando en esa oportunidad con un amigo, hablábamos de lo fantástico que es aprender, y estábamos de acuerdo en que el aprendizaje actualmente está casi en todos sitios. Por otra parte, aún actualmente hay muchas personas tratando de memorizar al pie de la letra términos y procedimientos, peor aún, todavía se enseña en muchos colegios a través de memorizar (aunque ya no sigo por ese camino hoy), cuando todo puede ser más fácil.

Estoy muy seguro de que el secreto (o al menos uno de ellos) está en practicar más para incorporar nuestros aprendizajes y conocimientos a nuestro día a día, ya sea en el ámbito personal y/o profesional. Todos tenemos el poder de cambiarnos a nosotros mismos, y también de afectar a la gente y entorno que nos rodea; sólo es cuestión de darse cuenta y de actuar con congruencia hacia la dirección adecuada para ti.

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