manos_webEn nuestra sociedad, durante los últimos años, se suele hablar de la importancia de dejar un impacto positivo, ya sea con otras personas o, dependiendo de los intereses de cada cual, dejar un impacto en el mundo.

Partamos de la idea de que aunque cada persona es diferente y se encuentra en condiciones particulares y únicas, eso no nos impide reconocer ciertas pautas/estructuras muy generalizadas, que es aquello que le permite hacer lo que hace y no hacer lo que no hace, decir lo que dice y no decir lo que no dice.

Estos rasgos de personalidad se extienden a las diferentes áreas personales y profesionales de cada uno. El que actúa de manera congruente en su vida, suele serlo en el trabajo, quien es desordenado en su vida, podría serlo en el trabajo. Si bien las personas son diferentes en la superficie, a nivel profundo hacen cosas similares.

Por supuesto, para iniciar y mucho antes de dejar ese impacto, será una gran idea comenzar a realizar cambios a pequeña escala, ya que tenemos que comenzar por alguna parte y suele ser lo mejor iniciar con nosotros mismos. Recuerda que el primer paso puede que no te lleve dónde quieres, pero seguro que te saca de dónde estás.

Hace algún tiempo leí en un libro la frase “Deja a las personas mejor que como las encontraste”, a modo de sugerencia, y aunque seguro que no era una frase original del autor, sino más bien, inspirada en enseñanzas de otras personas, no hace a esta frase menos relevante e importante, tanto que también la he utilizado como inspiración personal a nivel de comportamiento.

Imagina que hablamos de una relación, del tipo que sea, es posible que encuentres que una persona ya es feliz y está bien, ¿qué sucede si esa relación en algún momento acaba? Que esa persona haya tenido buenas experiencias y que hayas contribuido a ellas, a sumar alegrías, buenos instantes y exista una buena comunicación os hará crecer como persona a ambos. Con lo cual serás visto como un aporte.

Hay personas que por el contrario dejan una mala sensación y hacen que debido a la mala experiencia las personas a quienes afectaron dejen de tener las ganas de comenzar algo nuevo.

Hay muchas oportunidades en la vida en que nos encontramos con personas que están pasando por un momento que se puede denominar malo, con lo cual haz un pequeño esfuerzo para que esa persona al terminar de hablar contigo se vaya mejor que como estaba al inicio de vuestra conversación.

He vivido muchas experiencias y he hablado con muchas personas a lo largo de mis cuarenta y algo, he aprendido mucho del conocimiento y experiencia que me ha aportado esas personas, algunas de las cuales han llegado a los 75 años, otros obviamente menores aunque con muchísima experiencia y conocimientos, coinciden en la satisfacción que proporciona el hecho de que no haya personas con motivos de reprocharles o criticar una mala actuación o comportamiento por nuestra parte, al menos de forma consciente e intencionada.

Si nos referimos al aspecto profesional, cuando llegues a una empresa, haz que esa empresa, en el momento de tu salida sea mejor empresa que cuando entraste. Si eres jefe en vez de quemar a tus trabajadores, conviértete en guía que forma a profesionales valiosos.

Procura dar en cada ocasión en que seas consciente de ello lo mejor de ti mismo en cada área de tu vida.

Aunque a veces y sin razón aparente, algunas personas parecen hacer las cosas con una gran falta de interés o las hacen directamente mal. Sé que no suele ser fácil, y poco importa si hablamos de la vida en personal o profesional. Dar lo mejor de ti, aunque no sea fácil, seguro que será más satisfactorio que no hacerlo.

Independiente del rol profesional que tengas en una empresa, como autónomo o universitario en prácticas, haz tu labor dando lo mejor de ti mismo, afectará positivamente a tu imagen y reputación profesional y sin duda habrá más personas interesadas en trabajar contigo. La vida tiene muchos ciclos y puede que te encuentres con antiguos compañeros en tu futuro.

No siempre es posible hacer solamente lo que nos gusta. Pero aquel a quien le gusta lo que hace y siente orgullo en hacerlo mejor cada día, va más lejos y llegará más lejos.
Hay momentos decisivos: es cuando la vida nos pide coraje, osadía, creatividad y un inalterable espíritu de lucha. Asegúrate de preguntarte de manera tan frecuente como puedas: “¿he hecho mi mejor esfuerzo? ¿Qué es lo que quiero lograr? ¿Puedo hacer algo mejor?”

Si haces tus actividades con esta idea en mente, las acabas haciendo bien, perfeccionándote en cada oportunidad y recolectando los frutos de un trabajo bien hecho. Las personas que te rodean puede que te aporten feedback/retroalimentación positiva o aunque guarden silencio, la gran satisfacción de hacer las cosas desde lo mejor de ti te llenará de satisfacción, motivación y paz.

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